Toros sí, toros no…

Hacía mucho que mi blog se dedicaba única y exclusivamente a la fotografía, y de hecho es lo que llevo intentando desde hace mucho tiempo, pero voy a permitirme hacer un post totalmente off-topic, y posiblemente polémico.

Todo viene porque he comentado en varios sitios que estoy a favor de prohibir las corridas de toros, y después de algunas discusiones bastante interesantes sobre el tema, me he dado cuenta que los comentarios de Facebook o la charla del café dan poco margen para exponer los argumentos, así que mejor los cuento todos juntos en un post, y me ahorro tener que copiar y pegar cada vez que tenga que responder. Alguna vez he tratado el tema de coñá, pero va siendo hora de ponerse serio.

Veréis que he metido algunas leyes y alguna información oficial. Soy bastante zopenco en estos temas, así que puede que haya cometido algún error. Por favor, avisadme para corregirlo :)

Como encabezados están los argumentos más normales que se escuchan “a favor”, y mi argumentación “en contra”. Va por tí, Susana ;-)

Matamos muchos animales para comernos su carne

Este razonamiento sería válido si las condiciones fueran las mismas, pero vamos a ver como no es así, en el Real Decreto 54/1995, de 20 de enero, sobre protección de los animales en el momento de su sacrificio o matanza.

Hago un resumen rápido de los principales artículos que difieren en cuanto a la manera en que muere el toro de lidia:

Artículo 3. Condiciones generales.
No se causará a los animales agitación, dolor o sufrimiento evitables durante las operaciones de traslado, conducción, estabulación, sujeción, aturdimiento, sacrificio y matanza.

Artículo 5. Condiciones de conducción, sujeción, aturdimiento, matanza y sangrado de los animales.
A los solípedos, rumiantes, cerdos, conejos y aves de corral introducidos en los mataderos para el sacrificio se les deberá:

  • 2.Sujetar de conformidad con las indicaciones del anexo B.
  • 3.Aturdir antes de su sacrificio, o dar muerte de forma instantánea, de conformidad con las disposiciones del anexo C.
  • 4.Sangrar de conformidad con las indicaciones del anexo D.

ANEXO B – Sujeción de los animales antes de su aturdimiento, sacrificio o matanza

  • 1. Los animales se sujetarán de forma adecuada para evitarles, en la medida de lo posible, todo dolor, sufrimiento, agitación, herida o contusión evitables.
  • 2. Tampoco se atarán las patas de los animales ni éstos serán suspendidos antes del aturdimiento o matanza.
  • 3. Los animales aturdidos o sacrificados por medios mecánicos o eléctricos aplicados a la cabeza se presentarán en una posición que permita aplicar y hacer funcionar el aparato con facilidad, precisión y durante el tiempo necesario. Las autoridades competentes podrán, no obstante, autorizar el recurso a medios adecuados de restricción de los movimientos de la cabeza en el caso de solípedos y vacunos.

ANEXO C – Aturdimiento y matanza de los animales distintos de los animales de peletería

  • I. Métodos autorizados
    • A. Aturdimiento:
      • 1. Pistola de clavija perforadora.
      • 2. Percusión.
      • 3. Electronarcosis.
      • 4. Exposición a dióxido de carbono.
    • B. Matanza:
      • 1. Pistola o fusil de balas.
      • 2. Electrocución.
      • 3. Exposición a dióxido de carbono.

ANEXO D – Sangrado de los animales
1. El sangrado de los animales que hayan sido aturdidos comenzará lo antes posible después del aturdimiento y se deberá efectuar de manera que se provoque un desangrado rápido, profuso y completo. En cualquier caso, deberá efectuarse el sangrado antes de que el animal recobre el conocimiento.

Sin las corridas, se extinguiría el toro de lidia

Esta preocupación surge de que el toro de lidia es una especie que se cuida expresamente para el mundo de la tauromaquia. Esto nos lleva primero a plantearnos la necesidad de mantener una población tan grande de esta especie, en detrimento de otras más adaptadas al ecosistema o más útiles para otros fines.

Buscando en el apartado de Estrategia de Conservación de Especies Amenazadas del Ministerio de Medio Ambiente y Rural y Marino, veo que ahora mismo hay planes de conservación específicos para estas especies:

  • Oso Pardo Cantábrico
  • Águila Imperial Ibérica
  • Lince Ibérico
  • Quebrantahuesos
  • Urogallo Cantábrico

Suponiendo entonces que tras restringir o prohibir las corridas de toros, la especie llegase a un punto de considerarse amenazada, ¿qué medidas habría que tomar? Vamos a coger, por ejemplo, las que se toman en el caso del Oso Pardo, en cuanto a conservación de la especie:

  • Eliminación de la muerte de osos pardos causadas por personas
  • Reducción de los conflictos entre osos y humanos
  • Conservación de la población oriental
  • Estudio de la viabilidad de un programa de conservación ex-situ

Desde luego, para el animal suena bastante mejor que la muerte en la plaza.

El toro es un animal destinado a morir en la plaza

Durante mucho tiempo se consideró que el gallo estaba destinado a las peleas, y que muchas razas de perros también. Por ejemplo, algunas razas de perros fueron creadas específicamente para las peleas, y la prohibición de las peleas no ha sido negativa para ellos, sino todo lo contrario.

En el artículo 337 de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal se indica que “Los que maltrataren con ensañamiento e injustificadamente a animales domésticos causándoles la muerte o provocándoles lesiones que produzcan un grave menoscabo físico serán castigados con la pena de prisión de tres meses a un año e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales.”.

Al no ser el toro de lidia un animal doméstico, desgraciadamente no podemos aplicar esta ley, así que sería razonable aplicar la que veíamos antes para el sacrificio o matanza, pero tampoco dejan aplicarla. ¿Por qué se ha protegido al gallo de pelea y al pollo de cría para consumo, pero no al toro? Nos quedan los motivos económicos y de tradición, así que vamos a verlos:

Sin las corridas, se perderían muchísimos puestos de trabajo, y bajaría el turismo

Quizá… igual que se perdieron con las máquinas de escribir, con los ordenadores, con cada avance en los instrumentos de labranza, con la prohibición del tabaco en algunos lugares, o en muchísimos otros casos en que cambios en la tecnología o la costumbre han forzado a determinadas industrias a reconvertirse. Estos cambios muchas veces han sido drásticos y no planificados, pero en este caso estamos planteando un debate que generaría un cambio con plazos y formas controladas, así que la reconversión no tendría por qué ser traumática.

Ahora mismo, de hecho, las ganaderías que crían al toro bravo destinan a ello enormes extensiones de terreno y recursos, pero el dinero que generan va a parar a un grupo bastante reducido de personas. Esas mismas explotaciones, dedicadas a otro tipo de negocio, seguramente generarían menos dinero, pero con casi total seguridad crearían muchos más puestos de trabajo. Un plan de reconversión adecuado, con ayudas para la reubicación de estos recursos hacia otro tipo de explotación agrícola o ganadera, no debería causar demasiado perjucio a sus propietarios, y sería muy beneficioso para las regiones donde se ubiquen.

En cuanto al turismo, tres cuartos de lo mismo: un cambio brusco puede que lo afectara, pero con una planificación adecuada, las plazas de toros podrían ser museos, recintos deportivos o de espectáculos, manteniendo su valor histórico y de patrimonio.

Mal que me pese, para contentar a todos, se podría hacer la prohibición por fases, comenzando por permitir las corridas sin muerte, y tomando el resto de pasos poco a poco hasta llegar a garantizar al toro de lidia el mismo nivel de protección que al resto de animales.

El toreo es un arte

Pues sí, pero también lo son muchas otras cosas que no son éticas o legales. Podemos encontrar arte en la violencia o en el crimen, pero eso no los justifica. También, al igual que respeto y admiro a los periodistas de guerra, respeto y admiro a los fotógrafos y cronistas taurinos. El que seamos capaces de hacer algo de manera creativa o artística, o el que podamos crear arte alrededor de ello, no tiene nada que ver con que debamos o no hacerlo.

Vale, entonces… ¿por qué no se han prohibido aún?

Por el mismo motivo por el que no se cambian muchas otras partes de lo que consideramos nuestra tradición: por miedo al cambio, por falta de confianza en los planes a largo plazo, y principalmente porque aún no se considera una medida suficientemente popular. El principal problema en este caso es que los beneficios que aportan afectan a personas que pueden votar, mientras que sus inconvenientes los sufren animales, así que hasta que el número de votos de los que estamos en contra sea claramente mayor que el de los que están a favor, no se tomará ninguna medida.

Como último comentario, todo lo que he contado tiene bastante poca validez como argumento con aquellos que piensan que somos tan superiores a los animales que podemos hacer con ellos lo que nos dé la gana, sin pensar en absoluto en su bienestar. Para todos los que pensáis así, me voy a permitir dejar aquí el tema, porque quizá mis argumentos serían mucho menos razonados y demasiado viscerales, pero sólo quiero decir que no me gustaría ser vuestra mascota :P

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19 Responses

  1. Susanabfg says:

    Sinceramente, no creo, por muchos artículos que haya sobre ello, que el animal no sufra con la matanza en el matadero. A los peces de la pescadería no los he visto que los aturdan… y se ven vivitos y coleando en las bandejas. Ni tampoco a los caracoles, las almejas, animales de caza, ni a las langostas de los restaurantes (las que ves en la pecera al entrar).

    Se te ha olvidado dar explicación a uno de mis argumentos, el que creo que es fundamental en esto: “el derecho de los amantes de los toros”. Yo no seré quien les diga lo que pueden o no ver, porque el día de mañana ¿quien me dice a mi que no prohíban algo que a mi me gusta porque hay unos pocos que no les agrada. Hoy los toros, mañana la caza (que me da una pena impresionante, pero bueno, las plagas de conejos las rebajan), pasado las playas nudistas (que yo no voy pero mira, al que le guste) y al otro las partys (¡ay! amigo, ahí me han tocado a mí)… se empieza por quitar derechos así y cuando te das cuenta vives en una dictadura. Esto es un pais libre, y lo seguirá siendo mientras haya sitio para todos los gustos (siempre y cuando la libertad de unos no coarte la de otros… y no me vengas con la libertad del toro, porque el toro es un animal y nosotros somos personas).

    A mí los toros me son indiferente, y fijo que la mayoría de gente en España piensa como yo. Y seguramente son una ultraminoría intransigente y déspota los que están moviendo todo esto. Ala, como la mariconada esa feminista de “todos y todas” xD

    Termino con esta frase que me ha inspirado para escribir la respuesta “”Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
    Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada”. Pues yo estoy diciendo algo: que los toros desaparezcan por si solos, no porque los prohíban.

  2. ganso says:

    Amos por partes :)

    - Sobre los animales en la matanza, efectivamente deben seguir sufriendo, pero muchos órdenes de magnitud menos que lo que sufre el toro en la plaza. Reconociendo entonces que la legislación para los animales de matanza es bastante laxa, y que aún podríamos hacer más por ellos, más difícil me parece justificar una matanza cuando se hace lentamente y con saña.

    A mí, la verdad, me gustaría decir que no como carne, pero me educaron como carnívoro y es una adicción que me costará mucho dejar. De momento, por ejempo, no podría comer nada crudo ni nada que haya visto vivo (ni marisco, ni caracoles, ni almejas…), como muy poco pescado, y tengo la manía de que prefiero la carne y el pescado cuando no me recuerdan al animal que fue. Sé que es bastante infantil y no sirve para nada, pero prefiero un filete sin una forma definida a un pollo asado, y cuando trato con carne cruda, tengo mi pequeña lucha interna entre mi adicción al sabor de la carne, y el mal cuerpo que me da tocarla.

    - Sobre “el derecho de los animales de los toros”, tenemos dos partes, la parte de la tradición y la parte de la defensa de las libertades. Ambos argumentos me parecen importantes para defender algo, pero no definitivos.

    Por ponerte un ejemplo: la feria y la semana santa no me gustan especialmente, y me crean personalmente bastantes perjuicios en cuanto al transporte urbano. Personalmente, creo que mi calidad de vida sería mejor esas dos semanas del año si no existieran, pero no pediré nunca que las quiten porque los beneficios que me aportan culturalmente como tradición, y económicamente como reclamo turístico, son superiores a los problemas que me causan.

    En el caso de los toros, es innegable que como tradición tienen sus beneficios, pero el daño que le hace al animal, y el hecho de que se recreen en la violencia contra él, me parecen bastante superiores a ese beneficio. Otras tradiciones han caído con los tiempos por motivos más banales, y hemos sido capaces de recordarlas como parte de nuestra historia.

    Las libertades individuales son importantes, y precisamente por defender la libertad del toro de lidia a tener una vida y una muerte digna, creo que debemos cambiar esta tradición. En los ejemplos que me pones, por ejemplo, también me gustaría que desapareciese la caza deportiva y sólo se permitiese en casos en que el resto de técnicas de mantenimiento del ecosistema no fueran posibles (como es efectivamente el tema de las plagas, y siempre que las actuaciones medioambientales no fueran posibles). Volviendo a mi temática habitual, yo les aconsejaría que se aficionaran a la fotografía de animales en libertad, una afición muy muy parecida en cuanto a técnica, igual de difícil y mucho más beneficiosa :)

    En estos temas, también, hay una parte mucho más subjetiva que no he querido sacar hasta ahora, pero que me voy a permitir ya que estamos más en “petit comité”: la violencia contra seres vivos está muy presente tanto en la tauromaquia como en la caza, en un caso por exceso -en el caso de las corridas- y en otro por defecto -en la caza el acto de matar se vuelve impersonal por la distancia-. Para un adulto no hay problema, y podemos convivir con ello (igual que yo disfruto con videojuegos y películas que no me gustarían para un hijo mío), pero me sorprende ver a niños pequeños en ambos “espectáculos”.

    Con respecto a tu párrafo del final, puedes añadir donde quieras esta frase: “Entonces vinieron a por los animales, y no hice nada porque no me sentía como uno de ellos” :P

  3. enhiro says:

    Susanabfg, en tu primer argumento hay un error ético evidente, y es que no se puede defender algo que está mal en comparación con otras cosas que están mal desde tu punto de vista. Además, comparar los toros con las langostas en los restaurantes o los peces en la pescadería (que no se a cual irás, porque yo nunca los he visto vivos), es una falacia, el símil no es válido ni completo.

    Tu segundo argumento se llama “Falacia de pendiente resbaladiza”, consiste en inferir un efecto dominó a partir de un acto del que no hay ninguna evidencia que se vaya a producir, es decir, que prohíban los toros no tiene porque hacer que prohíban cualquier otra cosa. De hecho, tirando del hilo de tu argumentación no se podría prohibir absolutamente nada.

    Yo en el caso de los toros no pediría su prohibición, pero desde luego si un cambio en la fiesta, se puede torear a un toro sin maltratarlo. La fiesta cambiaría, claro, no habría ni puyas ni banderillas, ni muerte del animal, pero el que se niegue a esto es dos cosas, bastante intransigente y algo sádico.

  4. enhiro says:

    Una cosilla Javi, uno no come carne por “educación”, vamos a dejar aparcado el conductismo radical, uno come carne porque es omnívoro y más bien tirando a carnívoro (nuestra construcción, visión frontal, incisivos etc… apuntan aun animal depredador). De hecho lo que si puedes ser por educación es vegetariano.

  5. ganso says:

    Hombre, pero uno tiene determinadas costumbres que han sido influidas por su educación y su entorno.

    En mi caso, aunque potencialmente sea omnívoro como todos los humanos, efectivamente podría elegir ser vegetariano, vegano, o hasta crudívoro (dioxnoloquiera), pero mis costumbres están tan arraigadas que, una vez más, el factor coste/beneficio no me sale muy a favor del cambio, y por eso de momento me conformo con mi conducta infantil de ojos-que-no-ven-corazón-que-no-siente, intentando comer cosas que no se parezcan mucho a los animales.

    ¿Mejor así? :)

  6. enhiro says:

    Más o menos, pero tu eres carnívoro porque has nacido así, igual que tus ancestros. Lo que está tan claramente marcado por la biología a mi modo de ver no se puede achacar ni a costumbre, ni a educación, sino a eso, los genes.

  7. enhiro says:

    A todo esto, que otra cosa que pediría para los toros, y ya que estamos el fútbol, el baloncesto, o cualquier cosa gestionada por empresas privasas, es 0% en aportes por pare del Estado. Eso si sería totalmente democrático, que los mantengan sus aficionados, y veremos cuanta afición tienen realmente.

  8. Pingback: Toros sí, toros no

  9. Ksp says:

    Hace poco estuve en un matadero por motivos de trabajo y pude estudiar todo el proceso de transformación de un animal vivo y asustado en un montón de carne etiquetada.
    Los que me conocen sabrán que ni pestañeé cuando el mozo disparó sobre aquella vaca enorme hasta dejarla KO en el suelo y me sorprendió la rapidez con la que todo el proceso termina para el animal desde este punto.
    En ningún momento sentí pena por la vaca. Tengo perfectamente claro que se ha criado con el fin de que me la pueda comer, y es un fin tan válido como cualquier otro: existe una pirámide alimenticia y se dónde estoy en cada momento (no estamos en el mismo sitio de la pirámide de pie en Mercadona que sentados delante de un león hambriento).

    La vaca sufre mientras la matan, de eso no me cabe duda, sufre mientras la desangran aunque todo ocurre en segundos.
    Lo importante es el fin.
    No es lo mismo cazar para comer que ir de safari para disecar.
    Y el toreo es ir de safari, es maltratar a un animal hasta la agonía de su muerte por simple diversión.
    ¿El toreo es arte? Evidentemente cuando el torero coge el capote y hace chicuelinas y verónicas puede llegar a ser bello, pero ese animal esta sangrando y puteado.
    ¿Se puede cambiar el picador por un relajante para el toro?
    ¿Se pueden cambiar las banderillas por unas de velcro o similar (ya se usan en otras plazas)?
    ¿Se puede cambiar la muerte indigna y de humillación que sufre el toro por una sin dolor con el objetivo de servir de alimento?

    Un saludo a todos.

  10. leda says:

    Pues yo tampoco puedo evitar comer carne de vez en cuando. Pero creo que los humanos aunque onmívoros, tenemos suficiente inteligencia como para optar por no comer carne. No es necesaria para sobrevivir, hay suficientes productos en el mercado que la pueden sustituir, pero la educación y nuestra tendencia primaria hace que la consumamos. Pero desde luego no estoy orgullosa. El otro día vi un documental en la sexta sobre estudios de inteligencia en los cerdos, era alucinante. Quién iba a pensar que un cerdo era capaz de manejar un joystick mejor que un perro o un chimpancé, además respondía mejor a los cambios de juego en la pantalla que los otros; todo por su recompensa alimenticia, por supuesto. Creo que subestimamos la inteligencia y la capacidad de sentir de los otros seres vivos. Para mi, el desarrollo humano no consiste en seguir siendo superiores a otros seres vivos, que ya sabemos que podemos; sino en apreciar el potencial de los demás seres respetándolos, de forma compatible con nuestro desarrollo. Y desde luego no se puede comparar el sufrimiento de una langosta con el de un toro, su capacidad cognitiva y sensorial es mucho menor. Igual que no es lo mismo el sufrimiento de una persona que el de una lechuga.

  11. Roger Rabbit says:

    Enhorabuena por el blog.

    Algunas puntuaciones:

    1) Una corrida no es una matanza “comme il faut”, el toro puede morir, ser expulsado de la plaza o indultado por su bravura. Comparar la lidia de un toro con el sacrificio de una vaca para hacer filetes es como comparar el paracaidismo con tirar a un tío desde un acantilado. Si, evidentemente los dos caen p’abajo.

    2) De lo anterior concluyo que la enumeración sobre la ley de hacer filetes (incuidos sus anexos) no tiene para mí sentido.

    3) El ecosistema donde subsiste el toro de lidia es la dehesa. Y la dehesa (y todos los animalillos “poco útiles” que por allí campan) dependen del toro bravo. Sin todo de lidia, no hay dehesa. Eso es cierto. Podríamos poner sabanas africanas, pero con otros animalillos de relativa poca utlidad también, como leones y jirafas. A mi me da igual, me suscita tanta pasión la dehesa como la sabana. Pero el argumento me parece flojillo.

    4) La vida del toro bravo ya la quisiera para sí misma la especie animal que tu elijas que no sea un perrito, claro. No hay programa estatal de protección de especies que cuide a un animal con el mimo que lo hace un mayoral. Ni control sanitario como el del toro de lidia. Ni alimentación cuidada como la del toro. Luego hablamos de su muerte si quieres. De momento me limito a hechos, y prescindo de la poética.

    5) La diferencia entre el toro de lidia y el Oso Pardo de Beluchistán, es que el toro de lidia es capaz de pagar por sí mismo su supervivencia como especie. Al Oso pardo (que me importa lo mismo que el toro bragado) al buitre leonado, al quebrantahuesos y al lince peleón les tengo que apoquinar todo. Al toro, no. Y sobrevive. Y si les dan subvenciones es porque tienen el mismo derecho como actividad económica que cualquier sector, el estado las recupera sobradamente con IVAs, IRPFs e impuestos de sociedades. No sólo les vamos a dar pasta a los liberados sindicales, que buenos capotazos nos pegan para no dar ni chapa y además no producen.

    6) Ignoro el motivo (estoy fascinado) por el que 500.000 empleos merecen el más absoluto desprecio. Tenía entendido que ese sentido tan social despertaría, al menos, algo de conmiseración. Pero veo que es selectiva. Sólo aplica en ciertos casos. En cualquier caso estoy absolutamente de acuerdo en que hay que reciclarse y no esperar que papá Estado te ponga el trabajito delante de la puerta. Me gustaría generalizar ese enfoque al resto de los sectores. Pero es mejor (cómo no) preocuparse de los bóvidos. Indiscutibles objetos de derecho en toda nuestra tradición de pensamiento.

    7) La gran falacia de tu argumento es que los animales tienen derechos como los seres humanos. Defender la libertad de los toros de lidia es como defender el derecho a estudiar carreras universitarias por parte de las ovejas. O el derecho a voto de los chimpancés. Son las personas las que tienen derechos. Y esto no implica que los animales tengan que ser maltratados, pero la lidia es un combate, no un maltrato. El toro no está indefenso. No es lo mismo la lidia que ahorcar a un galgo. No tienen nada que ver. De nuevo el paracaidista y el tipo arrojado por el acantilado.

    9) Podemos elegir ser hervíboros, como podemos elegir no comer nada. El cuerpo humano necesita 60 nutrientes de los que buena parte se encuentran en la carne. Allá cada uno con sus manías. Pero un vegetariano no ingiere todos los nutrientes que su organismo precisa, incluidos los que facilitan el trabajo del cerebro. Quizá por eso…

    10) Por supuesto, esto es un argumento político. Nada tiene que ver con la absurda libertad de los toros ni con su supuesto sufrimiento. Es el debate de moda ahora que la crisis ha puesto en evidencia cómo funcionan ciertas políticas. Cuando la cosa de las pelas va mal; aborto, toros, estatut… y lo de siempre. En Cataluña, donde sí se maltrata a los toros (como en otros lugares) con esas fiestas tan lucidas y populares de las que nada se dice, lo que importa es que es un rasgo de la cultura española, que precisan eliminar. Es parte del exterminio cultural de lo hispano que practican los nacionalistas, y algunos otros a los que la idea de España les parece algo carca.

    11) Los toros no sufren el mismo dolor que tú y que yo con las banderillas o con un estoque. Es una cuestión que tiene que ver con sustancias neurobloqueantes que liberan sus organismos para el combate. El toro de lidia, el toro bravo, es un toro genéticamente provisto para el combate (existen otras especies animales con esta característica). Presentar unas banderillas para que todo el mundo piense que ¡uy qué dolor si me las ponen a mí! es una distorsión. Esto lo he visto en un parlamento y se te caen los palos del sombrajo. Luego me dí cuenta de que eran diputados…¿qué podía esperar?. No es que les guste evidentemente, pero no es lo que se quiere mostrar.

    12) Lo de prohibir es natural. La Iglesia, los conservadores y la izquierda son verdaderos expertos en el arte de prohibir. ¿Que no me gusta verte fumar? hala.. te lo prohibo hasta en la calle. ¿Que no me gusta que un tipo se gane la vida vendiendo bocadillos para subsistir? Hala, le pongo una tasa impagable o se lo prohibo. ¿Que no me gusta un periódico porque me cabrea lo que dice? ¡ que lo prohiban, por dió !. ¿Un canal de TV me parece un poco facha? ¡que lo cierren ya!. Y así sucesivamente. Es lo que tiene el colectivismo, que no respeta la libertad individual. La única que vale para algo.

    13) Susana, tienes toda la razón. Mañana nos prohibirán echar más de 10 litros al mes de gasolina porque contaminamos mucho, prohibirán el cine americano (y tendremos que tragarnos los bodrios pseudo-libidinosos de Almodóvar), los whopper de más de un piso e incluso las reposiciones de las de Paco Martínez Soria.

    Es lo que tenemos, vale, pero por favor: No lo llaméis libertad.

  12. Ganso says:

    Mmmm… muchos de tus argumentos se incluyen en mi último punto de “soy tan superior a los animales que he llegado al punto de que me importa poco o nada su sufrimiento”, así que obviaré toda esa parte :)

    Sobre lo de “prohibido prohibir” y sobre las connotaciones políticas, también permíteme que lo obvie, porque son argumentos comodín que se pueden aplicar a cualquier discusión, y no aportan nada. Estamos hablando de argumentos sobre esta temática y, sinceramente, que defiendan una u otra postura los de un color político o los de otro básicamente me da igual.

    Nos quedamos entonces con:

    1 y 2) A ver si lo entiendo: como el fin de la tauromaquia no es matar al todo (no estoy de acuerdo, pero vamos a asumirlo), podemos relajar las leyes y putear bichos a gusto, les matemos al final o no. Entonces, ¿podemos hacer lo que queramos a cualquier animal, siempre que no le matemos necesariamente? No acabo de pillarlo…

    3) El toro de lidia es una raza diseñada por el hombre con un motivo concreto, y por tanto su integración con el ecosistema es a posteriori. No soy un experto en temas medioambientales, pero me imagino que los esfuerzos de conservación se centrarán más en los ecosistemas y las especies autóctonas. Estoy seguro que muchas otras especies de ganado pueden tener un valor medioambiental mayor que el de esta especie concreta, y dudo mucho que la dehesa como tal dependa de él, exceptuando los motivos económicos (que vienen después).

    4) La vida del toro es ejemplar hasta que sale hasta la plaza. De acuerdo. ¿Justifica eso lo que hagamos después? ¿Tenemos por eso barra libre? En mi opinión, no.

    5 y 6) Vale, ya llegamos a la economía. Cuando acabes de leer el post que desprecia medio millón de empleos, y vayas al mío (acuérdate de pasarme el enlace), verás que hablaba de una reconversión paulatina y controlada. Me dirás que la experiencia es que eso es difícil, y te diré que sí, pero que eso no es excusa para no intentarlo, y entonces volveremos a darle vueltas a cierta discusión que empezamos por otro sitio. Si ignoramos los extremismos, y analizamos el problema seriamente y a largo plazo, integrándolo con políticas agrarias, culturales y medioambientales más globales, seguro que podemos mejorar la cantidad y calidad de esos puestos de trabajo.

    7) Los animales no tienen los mismos derechos que los seres humanos: tienen otros. Si los ignoras, como decía al principio, podemos dejar todo esto y hacer lo que nos plazca con ellos. El que el toro no esté indefenso ante el torero, una vez más, no justifica lo que le hagamos.
    Parece que estás de acuerdo en que ahorcar galgos está mal. Si les retásemos antes a una carrera primero y pierden… ¿ya podemos ahorcarlos sin remordimientos? :D

    9) No hace falta ser hervívoros. Esa parte la puse como algo personal, a modo de comentario, y no es parte de la argumentación. Se puede ser omnívoro y medianamente respetuoso con el resto de bichejos.

    Desde que domesticamos al primer animal dejamos de ser un animal más, y basamos nuestra sociedad en aprovecharnos del resto de animales. Esto es así, y nuestra cultura depende de ello. La idea es tan simple y llana como minimizar el sufrimiento que les causamos, ni más ni menos…

  13. Pepe Pepe Pepe says:

    Si yo fuera toro, ¿Ser o no ser?
    A veces me pregunto eso de si merece la pena vivir, y la tremenda cantidad de circustancias que se han dado para que haya ocurrido ( a lo mejor con que a mi madre le hubiera dolido la cabeza ese dia ya no estaria escribiendo esto).
    Si en vez de persona hubiera nacido toro también hubiera tenido un orden de preferencias para mi existencia o no.

    En primer lugar me hubiera gustado vivir en libertad, en armonia con la naturaleza, comiendo, trotando, descansando bajo una encina, como la evolución de mi especie quiso durante millones de años. Y dentro de este ambiente hubiera preferido que el azar me hubiera colocado como macho alfa de la manada. Que hubiera tenido un talento natural para sentirme agusto ganando batallas por la perpetuación de mis genes, y que mi muerte, debido a la enfermedad de la vejez o de las heridas sufridas en mi ultimo combate con un macho más joven no me hubieran dado una larga agonía.

    En segundo lugar me gustaría lo mismo pero no siendo tan fuerte y bravo , por lo menos eso me daría una vida más tranquila y a lo mejor, siendo toro, la envidia de no poder ser mejor no amargaría mucho mi existencia.

    En tercer lugar hubiera escogido vivir en un entorno limitado y simulando al original, aprendiendo a compartir mi espacio importunado por esa especie llamada hombre. Que se paseran por mi entorno en camionetas haciendome fotos o incluso que alguna vez me pincharan y me anestesiaran y me obligaran a llevar un collarín de radiofrecuencias…bueno, por lo menos me aseguraría que no moriria de hambre.

    En cuarto lugar escogería algo parecido a lo anterior sólo que con un final dramático en el que pasaría los dos últimos días de mi vida bastante estresado y los últimos 15 minutos serían una lucha a vida o muerte en las que realmente tendría muy pocas posibilidades de salir vivo. Y sí, la batalla sería muy dolorosa, pero no podría evitar ser toro bravo y luchador y no oveja, quizás me hubiera sido más sencillo siendo oveja… pero no, yo no soy de los que huyen y eso es precisamentelo lo que a algunos hombres les gusta de mi.
    Es extraño. Primero me dan grandes probabilidades de vivir y se aseguran de que esté bien cuidado y alimentado para después poder demostrar que son igual de valientes que yo y que pueden vencerme y me causan estrés, sufrimiento fisico y muerte… ¿de verdad necesitan probar que pueden conmigo? Ya deberian estar seguros.

    La quinta opción (para mí) sería no existir y ya después de esta se me ocurren algunas otras aberraciones por las que preferiria no haber existido nunca antes que haberme tocado vivir eso.

    Pues bien, seguramente la opción más probable de existir hoy por hoy sería la cuarta, existiendo las corridas, ya que tendría mucha menos probabilidad de haber nacido en alguna de las opciones anteriores. Y SÍ, si yo fuera toro eligiria vivir con esas condiciones antes que no haber vivido.
    Quien sabe, a lo mejor en un futuro a muchos toros les toca vivir con mejores condiciones. Desde luego nosotros los humanos deberiamos hacer algo al respecto.

  14. Diego says:

    Entonces las matanzas de cerdos deberían estar prohibidas,quemarse vivo es peor que morir en la plaza. O si matan a los cerdos para hacer jamón da igual como el jamón es típico de ESPAÑA. Y las corridas también pero como el rabo de toro no es una comida típica de ESPAÑA las corridas de toros deben estar prohibidas pero matar a los cerdo no.

  15. “El sangrado de los animales que hayan sido aturdidos comenzará lo antes posible después del aturdimiento y se deberá efectuar de manera que se provoque un desangrado rápido, profuso y completo. En cualquier caso, deberá efectuarse el sangrado antes de que el animal recobre el conocimiento.”

    Desgraciadamente, se realizan fuera de todo control sanitario matanzas de cerdo en las que se hace sufrir al animal, pero legalmente durante el sangrado el animal debe estar sin conocimiento.

    A día de hoy, con la ley en la mano, la tauromaquia es la única tortura animal legalmente permitida.

  16. Algún dato más:
    “En el año 2007 entró en vigor en España la Ley 32/2007, de 7 de noviembre, para el cuidado de los animales, en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio. Esta ley establece que no está permitido matar el cerdo sin aturdirlo previamente. Quien mate el animal a cuchillo sin previamente aturdirlo con una descarga eléctrica será penado con una multa de hasta 600 €.1″
    (Wikipedia)

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