Ayer estuve a punto de poner, por fin, una noticia a favor de la iglesia católica, cosa que me suele resultar bastante difícil. La noticia era que la iglesia por fín admite el uso del preservativo, aunque sólo como medida de prevención del SIDA (lo cual tampoco tiene mucho mérito, por otra parte – sólo hay que leer cualquier estudio médico sobre el tema). Pues bien, me han quitado ese placer porque han rectificado. Otra vez será.
Siguiendo con las noticias de hoy, me encuentro también con una de cal y una de arena con las relaciones entre payos y gitanos. Si el otro día teníamos a una panda de descerebrados tomándose la justicia por su mano, culpando a un colectivo de problemas individuales, hoy tenemos a la justicia dándole licencia de caza a un asesino. Menos mal que siempre hay buena gente suelta por el mundo.
Con tu permiso reproduzco aquí la nota final de un pequeño artículo que tu tocayo, Armentia, publicó no hace mucho:
Esa religión condena el uso del preservativo y además miente sistemáticamente sobre el mismo tema. Lo hacen sus mandamases y, como el “pueblo de Dios” calla, no podemos sino concluir que es doctrina de común aceptación. Como siempre, habrá quien diga “yo soy católico, pero no digo eso”. Bien, esa es su declaración de inconsistencia moral, no la nuestra. Que hable con su párroco, que promueva acciones en su parroquia, que lleguen al obispo y a la Conferencia Episcopal, a ver si entonces se dan cuenta de en qué tipo de organización se encuentran.
Si quereis leerlo entero: Hasta los condones.
Ooops!
http://javarm.blogalia.com/historias/23832
¿ Quien debe adaptarse?. ¿ La iglesia a los nuevos tiempos ? ¿ O el católico a la doctrina de la iglesia?.
La respuesta está clara. La fragilidad de la historia hace aguas por todos sitios.
Jamás entenderé como pueden criticar el sexo y discriminar a los gays unos viejos que visten con faldas y usan más anillos que mi abuela.