Antes de meternos en harina con Santa Sofía, vamos a pararnos un momentito en una joyita, la Iglesia de San Sergio y San Baco, que también se conoce como la Pequeña Sofía, ya que su constucción sirvió como modelo para la “grande”
Tras dejar un pequeño donativo, y al ver la cámara, amablemente nos aconsejaron subir para tener una vista mejor de la Iglesia. Casi sin tursistas, sin empujones y con mucha tranquilidad, da gusto disfrutarla desde la barandilla de la galería superior.
En los jardines, además, hay unos cuantos talleres artesanos, donde mirar y comprar es mucho más fácil y menos estresante que en las atiborradas tiendas para turistas, y una tetería donde se puede detener el tiempo un ratito. Eso sí, es una lástima que el camarero no hablara inglés, porque no conseguí que me vendiera unos dulces como los que estaba comiendo el de la mesa de enfrente




log (Cucha que te digo. La Sor Citroen) publicó un comentario:
Yo estuve hace unos años y es preciosa, que pena no haber tenido una buena cámara para inmortalizar tan bello patrimonio.
Pero vamos repito seguro
publicó un comentario:
Pues nada… habrá que volver
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